Hasta 400 l/m² en los modelos: Catalunya afronta un martes de lluvias torrenciales

Lluvias torrenciales en Catalunya

Catalunya afronta este martes una jornada marcada por la inestabilidad, las lluvias torrenciales y las tormentas, en un episodio que está siendo seguido con especial atención por los servicios meteorológicos.

Algunos escenarios de los modelos meteorológicos están llegando a mostrar acumulaciones extraordinarias que, localmente, podrían acercarse a los 400 litros por metro cuadrado, aunque esta cifra debe interpretarse con mucha cautela: no significa que vayan a caer 400 l/m² en toda Catalunya ni que esa cantidad esté confirmada como predicción oficial.

Lo que sí está confirmado es que existe riesgo de lluvias muy intensas, tormentas, granizo, fuertes rachas de viento e inundaciones locales, especialmente en determinados puntos del territorio.

Martes complicado en Catalunya

La situación ya ha comenzado a cambiar este lunes y tendrá continuidad durante la jornada del martes. La AEMET ha advertido de que las tormentas pueden ser localmente muy fuertes en Catalunya y que podrían registrarse acumulaciones superiores a 80 o incluso 100 l/m² en dos o tres horas en algunos puntos. Además, existe posibilidad de granizo grande, rachas muy intensas de viento e incluso algún tornado o manga marina en zonas costeras.

La situación es especialmente delicada porque las lluvias pueden concentrarse en periodos de tiempo muy cortos. Y ahí está una de las principales amenazas. No es lo mismo que lluevan 100 litros repartidos durante todo un día que una cantidad similar concentrada en apenas unas horas.

¿De dónde salen los 400 l/m²?

La cifra de 400 l/m² que está circulando procede de escenarios de modelos meteorológicos que, en determinadas configuraciones, dibujan acumulaciones extraordinarias en algunos puntos.

Pero hay que entender cómo funcionan estos mapas. Los modelos meteorológicos no son una predicción exacta de lo que ocurrirá en cada calle o municipio. Son simulaciones que calculan diferentes variables atmosféricas y que pueden cambiar considerablemente de una actualización a otra.

En situaciones de lluvias mediterráneas intensas, además, pequeños cambios en la posición de las tormentas pueden hacer que una zona reciba una cantidad enorme de agua mientras unos kilómetros más allá las acumulaciones sean mucho menores.

Por eso 400 l/m² debe considerarse ahora mismo un escenario extremo de modelo, no una cantidad que vaya a caer necesariamente.

AEMET sí advierte de lluvias muy intensas

La predicción oficial es suficientemente seria sin necesidad de recurrir al escenario más extremo.

AEMET ha activado para Catalunya avisos de nivel naranja por lluvias y tormentas en diferentes zonas, con posibilidad de alcanzar 40 l/m² en una hora y cantidades superiores a 100 l/m² en periodos de dos o tres horas.

En Tarragona, por ejemplo, los avisos contemplan hasta 40 l/m² en una hora y 100 l/m² en doce horas, con la posibilidad de superar los 100 litros en apenas dos o tres horas. En Barcelona también se han establecido avisos por precipitaciones intensas.

Esto significa que el riesgo real no depende de que finalmente se alcancen o no los 400 litros. Una tormenta capaz de descargar decenas de litros en muy poco tiempo ya puede generar problemas importantes.

Barcelona y Tarragona, entre las zonas a vigilar

La predicción de AEMET sitúa especialmente en el foco a diferentes áreas de las provincias de Barcelona y Tarragona. El litoral y prelitoral pueden recibir chubascos y tormentas intensas, con acumulaciones importantes en periodos cortos.

La situación puede ser muy irregular. Mientras una localidad puede registrar una cantidad moderada, otra relativamente cercana puede recibir una tormenta estacionaria y acumular mucha más agua. Por eso no tiene sentido interpretar el episodio únicamente a escala provincial.

El peligro de las riadas repentinas

Uno de los principales riesgos durante episodios de lluvia torrencial son las riadas repentinas. Un torrente o barranco puede encontrarse prácticamente seco y, en poco tiempo, recibir grandes cantidades de agua procedentes de zonas situadas kilómetros más arriba.

El agua puede desplazarse rápidamente y convertir un cauce aparentemente inofensivo en una zona extremadamente peligrosa.

Por eso, durante episodios de lluvias torrenciales, hay que evitar:

  • Barrancos.
  • Torrentes.
  • Cauces secos.
  • Zonas inundables.
  • Pasos inferiores.
  • Garajes y sótanos.
  • Carreteras que puedan quedar anegadas.

También puede haber granizo y viento muy fuerte

La lluvia no será el único fenómeno a vigilar. Las tormentas pueden venir acompañadas de granizo de tamaño considerable y rachas muy fuertes de viento.

Esto puede provocar caída de ramas, árboles, objetos situados en balcones o terrazas y otros problemas en zonas expuestas. La AEMET también contempla la posibilidad de fenómenos especialmente intensos en zonas costeras, incluyendo alguna manga marina o tornado.

No significa que estos fenómenos vayan a producirse necesariamente, pero sí que forman parte del escenario meteorológico que los servicios de predicción están vigilando.

¿Podrían caer realmente 400 litros?

Es la gran pregunta. Es demasiado pronto para afirmarlo. Los modelos pueden mostrar acumulaciones extraordinarias en determinados puntos, pero las cantidades previstas pueden cambiar a medida que se actualizan las simulaciones.

En episodios convectivos, además, la localización exacta de las tormentas resulta especialmente difícil de precisar con mucha antelación. La diferencia entre un episodio de 100, 200 o 400 l/m² en un punto concreto puede depender de que una línea de tormentas permanezca estacionaria durante varias horas.

Por eso, más que quedarse únicamente con el mapa de acumulación máxima, hay que seguir la evolución de los avisos oficiales.

Un episodio que puede dejar inundaciones locales

La AEMET ya advierte de que las cantidades previstas podrían derivar en inundaciones locales, especialmente en las zonas donde las tormentas sean más persistentes.

El problema puede agravarse en zonas urbanas porque el agua tiene dificultades para infiltrarse cuando la intensidad de la lluvia supera la capacidad de drenaje.

También pueden producirse problemas en carreteras, pasos inferiores y zonas próximas a torrentes.

¿Qué hacer si empieza una tormenta muy fuerte?

Si te encuentras en una zona afectada por una tormenta intensa, lo más importante es no intentar atravesar zonas inundadas.

Si estás conduciendo: No cruces una carretera cubierta de agua.

Aunque parezca que hay poca profundidad, el vehículo puede perder adherencia o quedar atrapado.

Si estás cerca de un torrente: Aléjate inmediatamente del cauce.

Y si estás en una vivienda, conviene retirar objetos de balcones y terrazas que puedan caer o desplazarse con el viento.

Durante las fases de mayor intensidad, lo recomendable es permanecer informado mediante los canales oficiales de emergencias y meteorología.

La situación continuará durante las próximas horas

El episodio no se limita únicamente al martes. La inestabilidad continuará afectando a Catalunya durante las próximas jornadas, aunque la intensidad y distribución de las precipitaciones irá cambiando.

Según la predicción de AEMET, el miércoles el frente avanzará hacia el este y dejará precipitaciones abundantes en otras zonas del norte peninsular, mientras que el jueves todavía podrían producirse chubascos fuertes en el nordeste y Mediterráneo.

Por tanto, habrá que seguir las actualizaciones porque la situación puede cambiar rápidamente.

400 litros: una posibilidad de los modelos, no una certeza

La cifra de 400 l/m² es suficientemente llamativa como para generar preocupación, pero conviene ponerla en contexto. Los modelos meteorológicos sirven precisamente para anticipar escenarios y detectar situaciones potencialmente peligrosas, pero no todos los escenarios extremos terminan materializándose.

En este momento, lo que sí está respaldado por la predicción oficial es un episodio potencialmente importante de lluvias y tormentas en Catalunya, con posibilidad de acumulaciones muy elevadas en poco tiempo y riesgo de inundaciones locales.

La clave durante las próximas horas estará en observar dónde se forman las tormentas, cuánto tiempo permanecen estacionarias y cómo evolucionan los avisos oficiales.

Y si finalmente alguno de los escenarios más extremos de los modelos se acerca a la realidad, la situación podría complicarse rápidamente.

Por eso, mañana no será un día para confiarse ante una tormenta aparentemente normal.

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