¿Qué es una supercélula? La tormenta capaz de generar granizo, vientos y tornados

Supercélula: qué es y cómo se forma

Cuando hablamos de tormentas muy fuertes solemos pensar en grandes cantidades de lluvia, rayos, granizo o fuertes rachas de viento. Sin embargo, existe un tipo de tormenta especialmente organizada que puede llegar a reunir varios de estos fenómenos en un mismo episodio: la supercélula.

Aunque el nombre pueda parecer exagerado, las supercélulas son realmente tormentas diferentes a las habituales. Tienen una estructura interna mucho más organizada y una característica fundamental: una corriente ascendente que gira de forma persistente.

¿Qué es exactamente una supercélula?

Una supercélula es una tormenta muy organizada y violenta que cuenta con una corriente ascendente rotatoria y persistente. Esta rotación puede mantenerse durante un periodo prolongado y hace que la tormenta tenga una estructura y un comportamiento diferentes a los de una tormenta convencional.

En meteorología, cuando esta circulación rotatoria se identifica dentro de la tormenta recibe el nombre de mesociclón. Una tormenta normal puede desarrollarse rápidamente y desaparecer en poco tiempo. Una supercélula, en cambio, puede mantenerse activa durante varias horas gracias a que su estructura permite separar mejor las corrientes ascendentes y descendentes que alimentan la tormenta.

¿Cómo se forma una supercélula?

Para que aparezca una supercélula tienen que coincidir varios ingredientes atmosféricos.

Uno de los más importantes es la inestabilidad atmosférica, que permite que el aire cálido y húmedo ascienda con fuerza. Pero esto no es suficiente. También resulta fundamental la cizalladura vertical del viento, es decir, que la velocidad y/o la dirección del viento cambien con la altura.

Imaginemos que cerca del suelo el viento sopla desde una dirección y, a varios kilómetros de altura, lo hace desde otra diferente y además con mayor velocidad. Esa variación puede generar una rotación en la atmósfera. Cuando una corriente ascendente muy potente interactúa con esa rotación, puede inclinarla y organizarla verticalmente. Es entonces cuando la tormenta puede desarrollar un mesociclón y evolucionar hacia una supercélula.

¿Todas las supercélulas producen tornados?

No. Esta es una de las ideas más importantes que conviene aclarar. Una supercélula no significa automáticamente que vaya a producir un tornado.

Las supercélulas son capaces de generar tornados y, de hecho, muchos de los tornados más intensos están asociados a ellas. Pero la mayoría de las supercélulas no terminan produciendo uno. Para que aparezca un tornado tienen que darse condiciones adicionales dentro de la tormenta.

La propia NOAA señala que solo una parte de las supercélulas llegan a generar tornados. Por tanto, observar una tormenta con características supercelulares no permite afirmar que vaya a aparecer un tornado.

¿Qué fenómenos puede provocar?

Precisamente por su enorme organización interna, una supercélula puede producir algunos de los fenómenos meteorológicos más adversos asociados a las tormentas.

Entre ellos encontramos:

  • Granizo de gran tamaño.
  • Rachas de viento muy fuertes.
  • Lluvias torrenciales.
  • Una gran actividad eléctrica.
  • Tornados en algunos casos.
  • Inundaciones repentinas cuando las precipitaciones son muy intensas.

La distribución de estos fenómenos depende del tipo de supercélula y de las condiciones atmosféricas existentes en cada situación.

¿Cómo se identifica en un radar meteorológico?

El radar permite observar características que no siempre son visibles desde el suelo. Una de las estructuras más conocidas es el llamado eco en gancho, una configuración que puede aparecer en determinadas supercélulas y que está relacionada con la circulación de la tormenta.

También puede detectarse el mesociclón mediante productos de radar Doppler que permiten analizar el movimiento del viento dentro de la tormenta. Por eso, una imagen de radar puede revelar que una tormenta está adquiriendo una organización especial incluso antes de que sus características sean evidentes para una persona que la observa desde tierra.

¿Hay supercélulas en España?

Sí. Las supercélulas también se producen en España. De hecho, AEMET ha estudiado numerosos casos y señala que no son fenómenos raros en nuestro país, aunque sus características e intensidad pueden ser diferentes de las grandes supercélulas que se observan habitualmente en las llanuras de Estados Unidos.

En España se han observado supercélulas capaces de producir granizo importante, lluvias torrenciales, fuertes vientos y tornados. Además, existen diferentes tipos de supercélulas dependiendo de la cantidad y distribución de la precipitación. Entre ellas se encuentran las de baja precipitación, las clásicas y las de alta precipitación.

De hecho, para entender el protagonismo y el impacto que tienen las supercélulas en España es suficiente con aclarar que anualmente se producen cerca de 200 episodios en nuestro país, una cifra que ha aumentado considerablemente en los últimos años.

Una tormenta que merece respeto

Una supercélula no tiene por qué convertirse en un tornado para ser peligrosa. El granizo, las precipitaciones torrenciales o las fuertes rachas de viento pueden provocar importantes daños por sí mismos.

Por eso, cuando los servicios meteorológicos detectan una estructura supercelular con capacidad para producir fenómenos adversos, es importante prestar atención a los avisos oficiales y evitar exponerse innecesariamente.

En definitiva, una supercélula es mucho más que una tormenta grande: es una tormenta altamente organizada, con una corriente ascendente rotatoria que puede mantenerse durante mucho tiempo. Y precisamente esa organización es la que le permite producir algunos de los fenómenos meteorológicos más espectaculares y peligrosos.

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