¿Qué sucede si te cae un rayo? Esto le pasa al cuerpo humano

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Un rayo es uno de los fenómenos meteorológicos más espectaculares y peligrosos que existen. En apenas una fracción de segundo, una descarga eléctrica puede atravesar o recorrer el cuerpo de una persona y provocar lesiones de distinta gravedad.

Pero, ¿qué sucede exactamente cuando un rayo alcanza a una persona? ¿El cuerpo queda electrificado? ¿Se producen quemaduras? ¿Puede sobrevivir alguien a un impacto?

La respuesta es que una persona puede sobrevivir a la caída de un rayo, aunque las consecuencias pueden ser muy graves y requieren atención médica inmediata. Otro detalle que debes saber es que en España hay personas que fallecen anualmente por un impacto de rayo.

¿Qué ocurre cuando un rayo alcanza a una persona?

Una descarga eléctrica atmosférica puede producir diferentes efectos dependiendo de cómo llegue al cuerpo. En algunos casos, el rayo impacta directamente sobre la persona. En otros, la corriente llega después de alcanzar un objeto cercano, como un árbol, una estructura metálica o el propio suelo.

Además, no toda la corriente tiene necesariamente que atravesar el interior del cuerpo. Parte de ella puede desplazarse por la superficie de la piel antes de abandonar el organismo. Aun así, la descarga puede afectar al corazón, al sistema nervioso, a los músculos y a otros órganos.

El corazón puede detenerse

Uno de los efectos más peligrosos de un rayo es su capacidad para alterar el funcionamiento eléctrico del corazón. La descarga puede provocar una parada cardíaca o diferentes tipos de arritmias. También puede producir una parada respiratoria.

Por este motivo, cuando una persona ha sido alcanzada por un rayo, los primeros minutos son especialmente importantes. Si la víctima está inconsciente y no respira con normalidad, hay que llamar al 112, comenzar la reanimación cardiopulmonar (RCP) y utilizar un desfibrilador automático (DEA) si está disponible.

¿Un rayo provoca quemaduras?

Sí. Las personas alcanzadas por un rayo pueden presentar quemaduras, aunque su aspecto y gravedad pueden ser muy diferentes. En algunos casos aparecen pequeñas lesiones en la piel, mientras que en otros pueden existir quemaduras más importantes.

Una característica particular de los rayos es que una parte de la descarga puede desplazarse por la superficie del cuerpo. Este fenómeno se conoce como descarga superficial o flashover. Por eso, la ausencia de grandes quemaduras externas no significa necesariamente que la persona no haya sufrido lesiones internas.

También puede afectar al cerebro y al sistema nervioso

El sistema nervioso también puede verse afectado por una descarga eléctrica de este tipo. Después de un impacto pueden aparecer:

  • Pérdida de conocimiento.
  • Confusión.
  • Problemas de memoria.
  • Convulsiones.
  • Debilidad muscular.
  • Hormigueos o alteraciones de la sensibilidad.
  • Problemas de coordinación.

Algunas personas pueden presentar síntomas neurológicos inmediatamente después del impacto, mientras que otros problemas pueden aparecer posteriormente.

Problemas de audición y visión

El rayo no solo produce una descarga eléctrica. La enorme energía liberada también genera una intensa onda de choque y un estruendo que puede provocar lesiones.

Los oídos pueden resultar afectados, incluyendo lesiones del tímpano y problemas de audición. También pueden producirse lesiones oculares. En determinadas circunstancias, una persona alcanzada por un rayo puede desarrollar alteraciones de la visión que requieren valoración médica.

El peligro de salir despedido

Cuando pensamos en un rayo solemos imaginar únicamente la electricidad, pero existe otro peligro importante: la caída posterior. La descarga puede provocar una contracción muscular muy brusca o hacer que la persona pierda el conocimiento y caiga al suelo.

Como consecuencia pueden producirse traumatismos, golpes en la cabeza, fracturas y otras lesiones. En ocasiones, parte de las lesiones que presenta una persona alcanzada por un rayo no proceden directamente de la electricidad, sino de la caída o de objetos que se encuentran alrededor.

¿Una persona alcanzada por un rayo queda electrificada?

No. Este es uno de los mitos más habituales relacionados con los rayos. Es seguro tocar a una persona que ha sido alcanzada por un rayo. La víctima no conserva una carga eléctrica peligrosa después de la descarga.

Por tanto, si alguien resulta alcanzado, no hay que alejarse por miedo a recibir una descarga al tocarlo. Lo importante es ponerse a salvo de la tormenta y prestar asistencia mientras llegan los servicios de emergencia.

¿Se puede sobrevivir a un rayo?

Sí. Sobrevivir a la caída de un rayo es posible, aunque la gravedad de las lesiones depende de numerosos factores, como la forma en la que se produjo la descarga, la trayectoria de la corriente y las circunstancias que rodearon el impacto.

Algunas personas sufren lesiones relativamente leves, mientras que otras pueden presentar daños graves en el corazón, el cerebro o diferentes órganos. Por eso, incluso si una persona parece encontrarse bien después de haber sido alcanzada por un rayo, debe recibir una valoración médica.

¿Qué hacer si alguien recibe el impacto de un rayo?

Lo primero es garantizar la seguridad. Si la tormenta continúa, hay que evitar convertirse en otra víctima.

Después:

  1. Llama al 112.
  2. Comprueba si la persona responde y respira con normalidad.
  3. Si no respira con normalidad, comienza la RCP.
  4. Utiliza un DEA si hay uno disponible y sigue sus instrucciones.
  5. Atiende otras lesiones visibles mientras llega la ayuda.
  6. No abandones a la víctima salvo que permanecer en el lugar suponga un peligro.

Los rayos pueden provocar varias víctimas simultáneamente, por lo que ante un impacto múltiple es especialmente importante avisar rápidamente a los servicios de emergencia.

Lo más importante: evitar el impacto

Aunque existen posibilidades de supervivencia, la mejor forma de protegerse de un rayo es evitar encontrarse en una situación de riesgo durante una tormenta eléctrica.

Si escuchas truenos, significa que la tormenta está lo suficientemente cerca como para representar un peligro. Lo recomendable es buscar refugio en un edificio cerrado o en un vehículo cerrado con techo metálico.

Durante una tormenta eléctrica conviene alejarse de árboles aislados, zonas elevadas, playas, campos abiertos, estructuras metálicas y otros lugares expuestos.

En resumen

Un rayo puede afectar al corazón, la respiración, el sistema nervioso, los músculos, la piel, los ojos y los oídos. También puede provocar traumatismos como consecuencia de una caída.

Sin embargo, una persona alcanzada por un rayo puede sobrevivir, y tocarla para prestar asistencia no supone un riesgo eléctrico para quien la ayuda. Ante un impacto, la rapidez es fundamental: 112, comprobar la respiración, iniciar RCP si es necesario y utilizar un desfibrilador cuando esté disponible.

Una tormenta puede parecer lejana o poco peligrosa, pero cuando se escuchan truenos ya existe riesgo de descarga. Por eso, ante una tormenta eléctrica, el mejor lugar para estar es siempre un refugio seguro.

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