Hay tormentas que dejan una intensa lluvia durante unos minutos y otras capaces de producir granizo del tamaño de una pelota, vientos huracanados, miles de rayos o incluso tornados violentos. Pero, ¿cuáles han sido las tormentas más fuertes registradas en el planeta?
La respuesta no es tan sencilla como parece. No existe un único récord de «tormenta más fuerte», porque la intensidad de una tormenta puede medirse de muchas maneras. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) mantiene registros separados para fenómenos extremos como el viento, el granizo, los rayos y los tornados.
A continuación repasamos algunos de los episodios y registros más impresionantes de la meteorología mundial.
1. El tornado con los vientos más rápidos jamás registrados
Uno de los registros más espectaculares corresponde a un tornado ocurrido cerca de Bridge Creek, Oklahoma, el 3 de mayo de 1999. Durante aquel tornado se registró mediante radar Doppler una velocidad de viento de aproximadamente 302 mph (486 km/h).
Es importante señalar que se trata de una medición radar y no de una medición directa realizada por un anemómetro situado en superficie. Aun así, la OMM reconoce los 135 m/s (302 mph) como el récord de velocidad de viento tornádico registrado. El episodio forma parte de uno de los brotes de tornados más violentos registrados en Estados Unidos.
2. El tornado más ancho jamás registrado
Otro récord corresponde al tornado de El Reno, Oklahoma, del 31 de mayo de 2013. En su momento de máxima extensión llegó a alcanzar aproximadamente 4,18 kilómetros de diámetro.
Es una dimensión extraordinaria para un tornado. La OMM lo mantiene como el tornado más ancho registrado, con un diámetro máximo de 4.184 metros. Además, este tornado fue especialmente complejo porque su estructura cambió rápidamente y llegó a presentar varios vórtices.
3. El tornado que recorrió más distancia
El conocido como Tri-State Tornado, ocurrido el 18 de marzo de 1925, sigue teniendo uno de los récords más impresionantes. El tornado recorrió aproximadamente 352 kilómetros y permaneció activo durante unas 3 horas y media, según el registro de la OMM.
Atravesó zonas de Missouri, Illinois e Indiana y está considerado uno de los tornados más destructivos de la historia de Estados Unidos. En aquella época no existían los sistemas modernos de radar y seguimiento que tenemos actualmente, por lo que algunos aspectos de la trayectoria histórica han sido objeto de debate científico.
4. La piedra de granizo más pesada del mundo
Las tormentas supercelulares pueden producir algunas de las piedras de granizo más grandes que conocemos. El récord mundial de granizo más pesado corresponde a una piedra que cayó en el distrito de Gopalganj, Bangladesh, el 14 de abril de 1986. Pesaba aproximadamente 1,02 kilogramos.
La OMM también recoge como récord del hemisferio occidental una piedra de granizo de 0,879 kg y 20,32 centímetros de diámetro registrada en Vivian, Dakota del Sur, en 2010. El granizo gigante suele estar relacionado con tormentas muy desarrolladas verticalmente, especialmente con determinadas supercélulas.

5. Las supercélulas: algunas de las tormentas más peligrosas
Si hablamos de tormentas eléctricas extremadamente violentas, las supercélulas merecen un capítulo propio. Son tormentas caracterizadas por una corriente ascendente persistente y, en muchos casos, rotatoria. Pueden durar varias horas y producir simultáneamente granizo gigante, vientos destructivos y tornados.
El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos considera a las supercélulas uno de los tipos de tormenta convectiva potencialmente más peligrosos y señala que generan una gran parte de los tornados fuertes y violentos de larga duración.
Por eso, cuando vemos fotografías de algunas de las tormentas más espectaculares del mundo, muchas veces estamos contemplando supercélulas.
6. El mayor brote de tornados
Otra manera de medir la violencia de una situación tormentosa es observar cuántos tornados se producen en un mismo episodio. El récord de mayor número de tornados en un brote corresponde al episodio ocurrido en el sureste de Estados Unidos entre el 25 y el 28 de abril de 2011, durante el cual se registraron 209 tornados.
La jornada del 27 de abril fue especialmente devastadora y produjo numerosos tornados fuertes y violentos. No se trató de una única tormenta, sino de una enorme situación de tiempo severo en la que diferentes tormentas se desarrollaron en un entorno atmosférico extraordinariamente favorable.
7. El rayo más largo jamás registrado
Las tormentas eléctricas también tienen sus propios récords. En 2007, un enorme relámpago sobre Oklahoma alcanzó una distancia horizontal de aproximadamente 321 kilómetros. La OMM reconoció posteriormente este fenómeno como récord mundial de distancia para un único relámpago.
Esto demuestra que un rayo no siempre es un pequeño destello que conecta una nube con el suelo. Algunos pueden propagarse enormes distancias dentro de sistemas tormentosos de gran tamaño.
8. El rayo de mayor duración
Otro récord sorprendente es el de duración. En 2012 la OMM reconoció un relámpago que se había producido en el sur de Francia en 2012 y que tuvo una duración extraordinaria, convirtiéndose en el récord mundial de duración de un único relámpago hasta que posteriores investigaciones establecieron nuevos valores.
Los llamados megaflashes pueden recorrer cientos de kilómetros y extenderse por grandes regiones de una misma tormenta. Esto explica por qué en ocasiones podemos observar un relámpago que parece recorrer todo el cielo.
9. Los derechos: tormentas capaces de recorrer cientos de kilómetros
No todas las tormentas destructivas producen tornados. Los derechos son sistemas convectivos de gran extensión asociados a vientos muy fuertes y generalizados.
Pueden recorrer enormes distancias y provocar daños en árboles, edificios, vehículos y líneas eléctricas. Un ejemplo histórico es el llamado derecho de mayo de 2001 en Estados Unidos. El sistema evolucionó desde tormentas supercelulares hasta una estructura convectiva organizada y llegó a producir rachas de aproximadamente 161 km/h en Kansas.
La particularidad de los derechos es precisamente esa capacidad para mantener vientos destructivos a lo largo de una trayectoria muy extensa.
10. Cuando una tormenta produce cantidades extraordinarias de lluvia
También podemos medir la violencia de una tormenta por la cantidad de agua que deja caer.
Uno de los récords más impresionantes relacionados con precipitaciones asociadas a sistemas tormentosos se encuentra en La Reunión, en el océano Índico. Durante el ciclón tropical Gamede, en 2007, el pluviómetro del Cratère Commerson registró 3.929 milímetros de lluvia en 72 horas.
En cuatro días la acumulación llegó a 4.869 milímetros, otro récord mundial para ese intervalo. Son cantidades difíciles de imaginar: en apenas unos días cayó más agua de la que muchas regiones reciben durante varios años.
¿Cuál ha sido entonces la tormenta más fuerte?
Depende de qué entendamos por «más fuerte».
- Si hablamos de velocidad del viento en un tornado, el récord de 486 km/h medido por radar en Bridge Creek es uno de los valores más extremos registrados.
- Si hablamos de tamaño, el tornado de El Reno alcanzó unos 4,18 kilómetros de anchura.
- Si hablamos de granizo, una piedra de 1,02 kg registrada en Bangladesh representa uno de los récords mundiales reconocidos.
Y si hablamos de rayos, algunos megaflashes han recorrido cientos de kilómetros. Por eso, más que buscar una única «tormenta más fuerte del mundo», resulta mucho más interesante observar los diferentes récords que pueden alcanzar estos fenómenos.
¿Por qué algunas tormentas llegan a ser tan violentas?
Las tormentas más extremas suelen aparecer cuando coinciden varios ingredientes atmosféricos.
Entre ellos están una gran cantidad de humedad, aire cálido en niveles bajos, una atmósfera inestable y fuertes cambios de velocidad y dirección del viento con la altura.
En determinadas situaciones, estos ingredientes permiten que una tormenta se organice y permanezca activa durante horas.
Las supercélulas son un buen ejemplo. Una corriente ascendente muy potente y persistente puede mantener la tormenta durante mucho tiempo y permitir que crezcan enormes piedras de granizo o que se desarrolle un tornado.
La tormenta más peligrosa no siempre es la que tiene más viento
También conviene recordar que intensidad y peligrosidad no son exactamente lo mismo. Una tormenta puede tener vientos extraordinarios, pero afectar a una zona prácticamente deshabitada. Otra puede producir menos viento, pero descargar una enorme cantidad de lluvia sobre una ciudad o provocar numerosos rayos cerca de zonas pobladas.
Por eso, para valorar el impacto real de una tormenta hay que tener en cuenta tanto sus características meteorológicas como el lugar donde se produce.
En resumen
Las tormentas más extremas del planeta pueden alcanzar valores realmente extraordinarios: tornados con vientos de cientos de kilómetros por hora, granizo de más de un kilogramo, relámpagos de cientos de kilómetros y sistemas convectivos capaces de recorrer enormes distancias.
Y lo más interesante es que no existe una única forma de medir cuál es la tormenta más fuerte. El viento, el tamaño, la duración, el granizo, los rayos, la lluvia y los daños son variables diferentes. La OMM mantiene un archivo mundial de extremos meteorológicos precisamente para poder distinguir y verificar este tipo de récords.

