que es una vaguada

Si alguna vez has visto un mapa meteorológico en altura, probablemente hayas escuchado hablar de vaguadas. Es uno de esos términos que utilizan habitualmente los meteorólogos y que puede parecer complicado, pero en realidad describe una estructura atmosférica bastante fácil de entender.

Una vaguada puede tener una enorme importancia en la evolución del tiempo porque suele estar asociada a aire frío en altura, inestabilidad y movimientos ascendentes del aire, aunque sus efectos dependen de la situación concreta. De hecho, algunas de las situaciones de tormentas más importantes que afectan a España están relacionadas con la presencia y evolución de vaguadas en altura.

¿Qué es exactamente una vaguada?

En meteorología, una vaguada es una prolongación de una zona de bajas presiones. En los mapas meteorológicos suele aparecer con una forma parecida a una V o una U, rodeada por líneas que representan la presión o el geopotencial.

AEMET la define como una prolongación de una depresión cuya representación presenta aproximadamente forma de V, con la concavidad dirigida hacia las bajas presiones. También se puede hablar de ella como un eje de bajas presiones.

Pero cuando escuchamos hablar de una «vaguada en altura», la situación es algo diferente a una borrasca convencional de superficie. En ese caso estamos describiendo una zona donde las alturas geopotenciales son relativamente bajas y donde suele existir aire más frío que en las zonas situadas alrededor.

¿Cómo podemos imaginar una vaguada?

Una forma sencilla de entenderla es imaginar el jet stream como un río de aire que serpentea alrededor del hemisferio. Cuando ese río se curva y una de sus ondulaciones se desplaza hacia el sur, aparece una especie de «lengua» de aire frío que desciende hacia latitudes más bajas.

Esa zona de aire frío y bajas alturas geopotenciales es lo que identificamos como una vaguada.

Por eso ambos conceptos están muy relacionados:

Jet stream → ondulaciones → vaguadas y dorsales → cambios de tiempo.

¿Qué relación tiene con el jet stream?

Las vaguadas forman parte de las grandes ondulaciones de la circulación atmosférica. El jet stream no circula siempre de forma recta de oeste a este. En muchas ocasiones presenta grandes meandros. En una de estas ondulaciones, el aire puede desplazarse hacia el sur formando una vaguada.

En el lado contrario suele aparecer una dorsal, que es una zona de altas presiones o de geopotenciales elevados.

Podemos imaginarlo así:

Dorsal = una gran «montaña» de aire.

Vaguada = un gran «valle» de aire.

Esta comparación no significa que existan montañas o valles físicos en la atmósfera, sino que sirve para visualizar la configuración de las alturas geopotenciales.

¿Una vaguada siempre trae lluvia?

No. Esta es una de las cosas más importantes que debemos tener en cuenta. Que aparezca una vaguada en un mapa meteorológico no significa automáticamente que vaya a llover o que se vaya a producir una tormenta.

Para que una situación de vaguada produzca tiempo adverso tienen que coincidir otros ingredientes. Por ejemplo:

  • Aire frío en altura.
  • Aire cálido y húmedo en capas bajas.
  • Ascensos de aire.
  • Inestabilidad atmosférica.
  • Humedad suficiente.
  • Una configuración favorable del viento.

Cuando varios de estos elementos coinciden, la vaguada puede contribuir a crear un entorno muy favorable para la formación de tormentas.

AEMET ha documentado situaciones en las que la presencia de una vaguada en niveles medios y altos, junto con determinadas configuraciones del chorro, favoreció una intensa actividad convectiva.

¿Por qué una vaguada puede generar inestabilidad?

Imaginemos una situación en la que tenemos aire cálido y húmedo cerca de la superficie y, al mismo tiempo, una masa de aire bastante más fría en altura.

La atmósfera se vuelve potencialmente inestable. El aire cálido de las capas bajas tiende a ascender y, si encuentra unas condiciones favorables, puede desarrollar grandes nubes de tormenta.

Una vaguada puede favorecer precisamente este tipo de configuración al introducir aire frío en niveles medios y altos y modificar la circulación atmosférica. El resultado puede ser una atmósfera mucho más propicia para chubascos, tormentas, granizo o precipitaciones intensas.

¿Qué ocurre cuando una vaguada se descuelga?

Este término aparece con bastante frecuencia en las predicciones meteorológicas. Cuando se habla de que una vaguada se descuelga hacia el sur, significa que la estructura se desplaza hacia latitudes más meridionales.

Esto puede hacer que una masa de aire frío alcance zonas que normalmente se encuentran bajo masas de aire más cálidas. Si la vaguada llega a situarse cerca de España y existe humedad suficiente en superficie, puede aumentar considerablemente la inestabilidad.

AEMET utiliza precisamente este tipo de terminología en sus análisis de situaciones atmosféricas, incluyendo casos en los que una vaguada atlántica se desplaza hacia el sur.

¿Puede una vaguada provocar una DANA?

Aquí hay que hacer una distinción importante. Una vaguada y una DANA no son exactamente lo mismo. Una vaguada puede evolucionar y, bajo determinadas circunstancias, llegar a cerrarse sobre sí misma y aislar una bolsa de aire frío de la circulación general.

Cuando ocurre este proceso aparece una Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA). Por tanto, podemos simplificar la idea de esta manera:

Vaguada → puede evolucionar → aislamiento de una bolsa de aire frío → DANA.

Pero no todas las vaguadas terminan convirtiéndose en DANAs. De hecho, AEMET ha documentado situaciones en las que una vaguada profunda en el Atlántico terminó desempeñando un papel importante en la formación de una DANA posterior.

¿Qué diferencia hay entre una vaguada y una borrasca?

Aunque pueden estar relacionadas, no debemos confundirlas. Una borrasca es un sistema de bajas presiones que normalmente identificamos en superficie mediante un centro de presión relativamente bajo. Una vaguada es una prolongación de una zona de bajas presiones y puede observarse también en niveles medios y altos de la atmósfera.

Además, puede existir una vaguada en altura que tenga consecuencias sobre el tiempo en superficie sin que haya inicialmente una gran borrasca perfectamente definida. En algunas situaciones, la interacción entre una estructura en altura y una baja en superficie puede favorecer una rápida intensificación del sistema.

¿Cómo afecta una vaguada a España?

España puede verse afectada por vaguadas procedentes tanto del Atlántico como de otras zonas de Europa. Cuando una vaguada atlántica se aproxima a la Península, puede favorecer la entrada de aire más frío en altura y aumentar la inestabilidad.

Si además tenemos temperaturas elevadas en superficie y abundante humedad, las condiciones pueden ser especialmente favorables para tormentas. Esto es especialmente interesante durante los meses cálidos, cuando el Mediterráneo y otras zonas pueden aportar grandes cantidades de humedad. En otras ocasiones, una vaguada puede favorecer simplemente un descenso de temperaturas, un aumento de la nubosidad o el paso de frentes, sin producir fenómenos especialmente adversos.

Vaguada, dorsal y jet stream: las tres piezas

Para entender muchos mapas meteorológicos basta inicialmente con quedarse con tres conceptos.

  • Jet stream: la gran corriente de vientos rápidos que circula a gran altura.
  • Vaguada: una ondulación hacia zonas de menor geopotencial, asociada generalmente a aire más frío e inestabilidad potencial.
  • Dorsal: una ondulación hacia zonas de mayor geopotencial, normalmente asociada a una mayor estabilidad atmosférica.

Las tres estructuras están conectadas. Por eso, cuando un meteorólogo analiza la evolución de una situación atmosférica, no mira únicamente dónde está una borrasca en superficie. También estudia qué está ocurriendo varios kilómetros por encima.

En resumen

Una vaguada meteorológica es una prolongación de una zona de bajas presiones, que suele presentar una forma de V o U en los mapas meteorológicos.

Cuando hablamos de vaguadas en altura, estamos describiendo estructuras asociadas a bajas alturas geopotenciales y, habitualmente, aire frío en niveles medios y altos.

Por sí sola, una vaguada no significa que vaya a haber una tormenta. Sin embargo, cuando coincide con humedad, aire cálido en superficie y otros factores dinámicos, puede crear un entorno muy favorable para la inestabilidad y las precipitaciones intensas.

Y aquí está lo interesante para entender la meteorología: muchas veces lo que vemos como una tormenta en superficie empieza a tener parte de su explicación varios kilómetros más arriba.

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