Salir a caminar por el campo, hacer una ruta de montaña o pasar el día en plena naturaleza puede convertirse en una situación complicada si una tormenta eléctrica aparece de repente.
El problema no es solamente la lluvia. Una tormenta puede traer rayos, fuertes rachas de viento, granizo y lluvias torrenciales, y en cuestión de minutos las condiciones pueden cambiar por completo. Por eso, si mientras estás en el campo empiezas a escuchar truenos o ves relámpagos, lo más importante es no esperar a que la tormenta esté encima de ti para buscar un lugar seguro.
Lo primero: no intentes continuar la ruta
Cuando empiezan a escucharse truenos, una de las peores decisiones es pensar que todavía queda mucho para que llegue la tormenta y continuar caminando.
Los rayos pueden producirse antes de que llegue la parte más intensa de la precipitación. De hecho, AEMET recomienda buscar refugio cuando veas relámpagos o escuches truenos, sin esperar a que empiece a llover.
Si tienes localizada un refugio adecuado o tu vehículo, intenta dirigirte hacia allí cuanto antes, siempre que hacerlo no implique atravesar una zona peligrosa.
Nunca te refugies debajo de un árbol
Es probablemente uno de los errores más conocidos cuando hablamos de tormentas.
Si estás en mitad del campo y comienza a llover, puede resultar tentador ponerse debajo de un árbol para mantenerse seco. Sin embargo, un árbol aislado puede convertirse en un punto especialmente peligroso durante una tormenta eléctrica.
Por eso, si escuchas truenos, no utilices un árbol como refugio. También debes mantenerte alejado de postes, vallas, alambradas y otros elementos metálicos. Protección Civil incluye expresamente estas recomendaciones entre las medidas de autoprotección frente a las tormentas.
Aléjate de las cimas y las crestas
Otro error frecuente es pensar que, ante una tormenta con mucha lluvia, hay que subir a la parte más alta del terreno. Esto puede ser especialmente peligroso cuando existe actividad eléctrica.
Si estás haciendo una ruta de montaña y la tormenta se aproxima, evita las cumbres, crestas, collados expuestos y zonas especialmente elevadas. Protección Civil recomienda no permanecer en lugares elevados como las partes altas de las colinas, crestas o divisorias durante una tormenta. Lo ideal es buscar una zona que ofrezca mayor protección, sin colocarte tampoco en un lugar susceptible de inundarse.
Tampoco te metas en un torrente
Aquí aparece otro peligro importante. Una tormenta puede descargar una gran cantidad de agua en muy poco tiempo. Un cauce que parecía completamente seco puede empezar a llevar agua rápidamente. Por eso, si estás haciendo senderismo y comienza una lluvia muy intensa, aléjate de torrentes, ríos, barrancos y zonas bajas.
Nunca intentes cruzar un torrente o un camino inundado simplemente porque el agua parezca poco profunda. El nivel puede aumentar rápidamente y la corriente puede tener mucha más fuerza de la que aparenta. Protección Civil recomienda no atravesar a pie los tramos inundados y alejarse de ríos, torrentes y zonas bajas cuando se producen lluvias intensas.
¿Qué hago si no encuentro un refugio?
Esta es probablemente la situación que más preocupa a quien está haciendo una ruta. Si no tienes ningún edificio o vehículo cerca, lo importante es reducir la exposición. Aléjate de árboles aislados, estructuras metálicas, zonas elevadas, agua y otros elementos que puedan aumentar el riesgo.
Si estás acompañado, AEMET recomienda además que las personas del grupo no permanezcan juntas, sino que mantengan separación entre ellas. Y, sobre todo, no corras de un lado para otro buscando desesperadamente un lugar perfecto. Muévete con calma hacia una zona más segura y evita tomar decisiones que te lleven a una situación todavía peor.
Si llevas mochila, ¿debo quitármela?
En una tormenta eléctrica, cualquier elemento metálico merece atención. AEMET recomienda quitarse la mochila y alejarse de ella si contiene piezas metálicas, además de desprenderse de objetos puntiagudos que se lleven encima.
Esto no significa que una mochila vaya a «atraer» un rayo como si fuera un imán, sino que conviene reducir el contacto con objetos conductores y elementos metálicos cuando no existe un refugio adecuado.
Si tienes el coche cerca, puede ser una buena opción
Si has llegado al campo en coche y puedes llegar hasta él sin atravesar zonas inundadas o peligrosas, un vehículo cerrado puede ofrecer un refugio adecuado frente a una tormenta eléctrica. Cierra las ventanillas y permanece dentro mientras pasa la parte más intensa de la tormenta.
Además, si estás conduciendo bajo una lluvia muy intensa, debes reducir la velocidad y evitar detenerte en lugares donde pueda acumularse o circular mucha agua. Nunca merece la pena arriesgarse a cruzar un tramo inundado para llegar al coche.
Antes de salir al campo, mira la previsión
La mejor manera de enfrentarse a una tormenta es intentar que no te sorprenda. Antes de hacer una ruta conviene consultar la previsión meteorológica y, especialmente, los avisos por tormentas y fenómenos adversos. También es recomendable llevar el teléfono móvil con batería suficiente, conocer aproximadamente el recorrido y evitar rutas complicadas si existe previsión de tormentas.
En zonas de montaña, además, una previsión aparentemente tranquila en el punto de salida no significa necesariamente que las condiciones sean iguales unas horas después.
Y si la tormenta aparece de repente…
No siempre podemos evitar que una tormenta nos sorprenda.
Si ocurre, lo importante es recordar cinco cosas:
No te refugies bajo los árboles.
No permanezcas en cimas o crestas.
Aléjate del agua y de las zonas inundables.
Evita objetos metálicos y alambradas.
Busca un edificio cerrado o un vehículo si tienes uno cerca.
Y una última recomendación: si la situación se vuelve peligrosa y necesitas ayuda, llama al 112 y proporciona tu ubicación lo más exactamente posible. Una tormenta puede ser espectacular cuando se observa desde un lugar seguro. En mitad del campo, sin embargo, conviene tomársela muy en serio, ya que puede ser una situación peligrosa.

